Hoy te recordé…lo primero que hice al
despertarme fue mirarme al espejo y al ver estos cachetes con un rostro más
luminoso y más color pensé…a..(el sr pendejo no valoro lo que tengo cuando lo
tengo...porque así voy a llamarte)le gustaría
verme así, y por un momento me alegre, sentí paz en mi interior, pero al rato
se me paso, los malos recuerdos vinieron a mi como una catarata de odio y
resentimiento…si en eso me habías convertido los últimos meses de relación, una
relación que años atrás prometía ser todo lo que siempre busque, y a medida que
pasaban los meses confirmaba mis augurios.
Cuando me volviste a encontrar yo era piel
y huesos, casi 4 años después estaba mirándome al espejo, más sana, más feliz,
con título universitario y sin vos, que basándome en los últimos meses de relación
era una bendición…pero basándome en mis deseos era una catástrofe. Pero la vida continúa, los
cuerpos cambian, la vida cambia. No se qué me deparará el futuro, solo queda
decirte gracias…gracias por haber pasado esa etapa con migo, porque aunque
hayamos tenido más desencuentros que encuentros, muchísima distancia de por
medio, más ausencias tuyas y desplantes que reencuentros…yo fui feliz con tus
mentiras y esas mentiras fueron mi motor para salir adelante miles de veces,
siempre pensando en que te gustaría…gracias por tanto amor... aunque sea
inventado, porque yo lo sentí, el mío fue verdadero y el mío me motivo a salir
adelante miles de veces…y eso vos nunca lo viste. Si vos hubieras sentido el
10% de lo que yo sentía hubieras entendido todo, mis desplantes, mis reproches
del último año…todo!! Simplemente porque en mi cabeza no cabía la idea de que
vos no sientas lo mismo por mi.
Y en tanto seguiré repitiendo mi frase de
cabecera cuando no paro de recordar y lamentarme por el pasado... “Dejar ir,
dejar llegar”
Gracias por lo bueno y gracias por lo malo…Gracias
por convertirme en lo que soy hoy, aunque miles de veces extrañe a mi antigua
yo, más ingenua. Gracias por hacerme más fuerte.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario